Mula ha sido uno de los municipios golpeados por una banda criminal que durante meses sembró el caos en el campo y los comercios de la Región de Murcia. La Guardia Civil ha desarticulado el grupo mediante la operación 'Escopetín', que culminó con la detención de sus siete integrantes, todos asentados en Ceutí.
El municipio muleño figura entre los nueve afectados por una oleada de robos que los investigadores comenzaron a rastrear en marzo, cuando detectaron un aumento sospechoso de sustracciones en la periferia de Archena. Lo que parecía un problema local resultó ser la punta de un iceberg: una organización con vehículo propio, objetivos seleccionados y un método de trabajo que les permitía forzar almacenes agrícolas, cabezales de riego, viviendas y comercios en cuestión de minutos.
En Mula, como en el resto de municipios afectados, el sector agrícola fue el más perjudicado. La banda tenía especial interés en los productos fitosanitarios y los abonos, que después canalizaban hacia receptadores dispuestos a venderlos de tapadillo muy por debajo de su precio real. Un mercado negro que erosiona la competencia leal y castiga a los agricultores que trabajan dentro de la legalidad.
Los registros practicados en dos viviendas de Ceutí permitieron recuperar joyas, relojes, maquinaria, electrodomésticos, material agrícola y el propio vehículo utilizado en los golpes. La investigación ha esclarecido cerca de medio centenar de hechos delictivos —en Mula, Abarán, Archena, Fortuna, Cieza, Villanueva del Río Segura, Jumilla, Murcia y Santomera y permanece abierta.
Los siete detenidos se enfrentan a cargos de pertenencia a grupo criminal, robo con fuerza, hurto, daños, defraudación de fluido eléctrico y receptación.


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