La Guardia Civil de la Región de Murcia ha concluido con éxito la operación 'Norwest', una investigación en materia de ciberdelincuencia que ha permitido esclarecer la estafa sufrida por un centro educativo de la comarca del Noroeste por un importe superior a los 8.000 euros. La operación ha finalizado con la identificación e investigación de una persona como presunta autora de los delitos de estafa, blanqueo de capitales y acceso ilícito a sistemas informáticos, además de la recuperación de cerca de 6.000 euros de los fondos defraudados.


La investigación se puso en marcha en enero de 2025, cuando el centro escolar denunció haber sido víctima de un fraude. Los ciberdelincuentes utilizaron la técnica conocida como BEC, siglas en inglés de Business Email Compromise o compromiso del correo electrónico corporativo, un método cada vez más extendido entre las organizaciones criminales especializadas en fraude digital. Mediante esta modalidad, los autores interceptaron las comunicaciones digitales mantenidas entre el colegio y la empresa de catering encargada del servicio de comedor escolar, logrando modificar de forma fraudulenta el número de cuenta bancaria al que debían realizarse los pagos.


El centro educativo, sin conocimiento alguno de la manipulación, efectuó cinco transferencias bancarias correspondientes a los pagos del servicio de comedor de los meses de septiembre a diciembre de 2025, por un valor total que superó los 8.000 euros, cantidad que fue a parar directamente a las cuentas controladas por los estafadores.


Los equipos especializados en ciberdelincuencia de la Guardia Civil asumieron la investigación actuando con celeridad para intentar localizar y recuperar el dinero antes de que los autores pudieran hacerlo desaparecer a través de sucesivas operaciones de blanqueo. La operación, enmarcada dentro del Plan de Prevención y Respuesta contra la Ciberdelincuencia de la Guardia Civil, permitió recuperar cerca de 6.000 euros y culminó con la identificación, localización e investigación de un sospechoso como presunto autor de los tres delitos señalados.


El caso pone de relieve la creciente sofisticación de las estafas digitales dirigidas a instituciones educativas y empresas, y subraya la importancia de extremar las precauciones ante cualquier cambio en los datos bancarios de proveedores habituales, verificando siempre la información por una vía de comunicación alternativa y segura.