El Parque Regional de Sierra Espuña contará por primera vez con senderos debidamente señalizados en su cara norte, una carencia histórica que el Gobierno de la Región de Murcia ha decidido atajar mediante una actuación que también incluye el replanteo del popular sendero de La Santa, en el término municipal de Totana, cuyo trazado había quedado bloqueado por un vallado privado.


La iniciativa la impulsa la Consejería de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, que ha justificado la intervención por el crecimiento sostenido del uso recreativo y turístico del espacio natural a lo largo de las últimas décadas. La secretaria autonómica de Energía, Sostenibilidad y Acción Climática, María Cruz Ferreira, subrayó que el objetivo es lograr "que el disfrute de Sierra Espuña sea cada vez más seguro, ordenado y compatible con la conservación del patrimonio natural".


Sierra Espuña fue declarado Parque Regional en 1992 y su Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) fue aprobado en 1995. El espacio forma parte de la Red Natura 2000, con doble figura de protección europea: Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC). Además, acumula reconocimientos de calidad turística como la Q, el Sistema Integral de Calidad Turística Española en Destinos (SICTED) y la Carta Europea de Turismo Sostenible.


Hasta ahora, la zona norte del parque era la única sin ningún sendero integrado en la Red de Senderos Naturales del Espacio Natural Protegido, lo que la situaba en clara desventaja frente al resto de áreas en cuanto a infraestructura de uso público. Para corregirlo, los trabajos contemplarán la señalización del sendero Vuelta al Cejo de las Palomas, en el entorno de Casas Nuevas (Mula), con un panel de inicio y fin de ruta, paneles direccionales en los tramos más complejos y marcas homologadas de Pequeño Recorrido (PR) a lo largo de todo el itinerario. En paralelo, se diseñará un nuevo Sendero Local (SL) también en la cara norte, que incluirá dos señales interpretativas y la señalización completa de inicio, fin y recorrido.


La tercera actuación afecta al sendero de La Santa de Totana, uno de los más transitados por vecinos de la comarca por su conexión con el santuario mariano. El trazado original quedó interrumpido por la instalación de un cerramiento en finca privada, lo que obliga a replantear el itinerario para garantizar su continuidad sin interferir con la propiedad ajena y mejorar la seguridad y comodidad del caminante.


Ferreira vinculó estas obras al proceso participativo que desarrolla el Parque para regular el uso público de los senderos ante la presión ecológica de la alta afluencia. "Regular y señalizar bien los recorridos es una herramienta clave para proteger los ecosistemas, orientar a los usuarios y consolidar un modelo de visita responsable", afirmó.


El presupuesto total de la actuación asciende a 10.822 euros, con un plazo máximo de ejecución de cuatro meses. El 60 por ciento del coste está cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), mientras que el 40 por ciento restante corre a cargo de fondos propios de la Comunidad Autónoma.

Fuente: CARM