La Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (U.D.E.F.) de la Jefatura Superior de Policía Nacional de Murcia ha detenido a 11 personas e investiga a otras 2 más por su presunta participación en una trama criminal organizada que habría defraudado al Servicio Murciano de Salud (SMS) cantidades millonarias. No se descartan nuevas detenciones en los próximos días.

Los investigados se enfrentan a graves cargos: falsedad documental, prevaricación administrativa, malversación de caudales públicos, delito contra la salud pública y pertenencia a organización criminal.

Un entramado sofisticado dentro del sistema contable

Según la investigación, el supuesto entramado criminal operaba introduciendo datos falsos en el sistema contable del Servicio Murciano de Salud. El objetivo era colar productos sanitarios no autorizados —ajenos al catálogo oficial— asignándoles precios de compra artificialmente elevados, mientras se abandonaba el uso de los productos homologados, con costes notablemente inferiores.

Se han identificado al menos 30 productos no homologados facturados de forma fraudulenta, entre ellos prótesis vasculares y material sanitario fungible.

Los implicados habrían contado con un conocimiento preciso de los puntos vulnerables del sistema informático contable, y con la colaboración de funcionarios con responsabilidades en la central de compras y en el sistema de facturación del SMS. Esta complicidad interna, junto con la ausencia de licitaciones públicas, habría permitido negociaciones directas y arbitrarias con la principal empresa investigada, vulnerando de forma flagrante la Ley de Contratos del Sector Público.

Sobrecostes de hasta el 1.287% y material caducado en quirófanos

Los investigadores detectaron que la mayor parte del fraude se concentraba en operaciones médicas derivadas a centros concertados, donde se habrían abonado sobrecostes de entre el 100% y el 1.287%. Se facturaron servicios que debían ser gratuitos y material sanitario que nunca llegó a utilizarse. Lo más alarmante: en algunas intervenciones quirúrgicas se habrían empleado productos sanitarios caducados, poniendo en riesgo la salud y la vida de los pacientes.

Una auditoría interna destapó la trama

La investigación arrancó en enero de 2025, después de que la propia Consejería de Salud de la Región de Murcia pusiera los hechos en conocimiento de la Fiscalía. Fue el Servicio de Inspección de Centros, Servicios y Establecimientos Sanitarios quien, a través de una auditoría rutinaria, detectó los primeros indicios de irregularidades en los sistemas contables del SMS.