Un racimo esculpido hace unos 1.700 años en una villa romana de Yecla ha devuelto la Monastrell al centro del debate sobre los orígenes del vino en el sureste peninsular. Un estudio científico sobre un friso del siglo III hallado en Los Torrejones sitúa a esta variedad entre las uvas que más se parecen a las que un artesano de la época talló en piedra.

Los resultados se presentaron en el Museo Arqueológico de Murcia. Lo hizo el secretario general de la Consejería de Turismo, Cultura y Deportes, Juan Antonio Lorca, acompañado por la alcaldesa de Yecla, Remedios Lajara. El Gobierno regional los enmarca en la conmemoración prevista para 2027 en torno a la historia de la Monastrell. Según Lorca, el hallazgo enriquece ese relato y conecta el patrimonio arqueológico con la cultura del vino de la Región.

La pieza es una placa decorativa del siglo III d. C. que reproduce una parra con hojas, zarcillos y racimos. Los investigadores compararon sus rasgos botánicos con los de 17 variedades de vid asociadas históricamente al sureste peninsular. Concluyeron que la planta representada correspondería a una uva destinada a la elaboración de vino, y la Monastrell figura entre las que presentan mayor parecido. Los detalles del relieve sugieren, además, que el escultor trabajó con un sarmiento real como modelo. Conviene, eso sí, leer el resultado con cautela: habla de semejanza y de posibles antecedentes, no de una filiación demostrada.

El yacimiento de Los Torrejones fue declarado Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica, por la Dirección General de Patrimonio Cultural en 2018.

TERRITORIO MONASTRELL

La Región de Murcia es el territorio del mundo más especializado en el cultivo de Monastrell, sobre todo a través de sus tres denominaciones de origen protegidas: Bullas, Jumilla y Yecla. La DO Jumilla concentra el 56% de la Monastrell española. La variedad ocupa cerca del 80% del viñedo de Bullas y Jumilla, y el 85% del de Yecla.

Esa especialización ha convertido a la Región en un destino de referencia para el enoturismo, a través de las tres rutas del vino de Bullas, Jumilla y Yecla. Las tres están certificadas por el club de producto Rutas del Vino de España, que impulsa la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin). Lorca defendió que esta modalidad diversifica la oferta turística, la reparte a lo largo del año y genera oportunidades económicas en los municipios del interior, con visitas a bodegas, gastronomía y actividades culturales.

Según los últimos datos de Acevin, las tres rutas recibieron 85.798 visitantes en un año, un 26,3% más que el anterior. La Región es la segunda comunidad con mayor crecimiento porcentual, solo por detrás de Extremadura.

Murcia suma más de 35.000 hectáreas de viñedo y es la única comunidad uniprovincial de España con tres denominaciones de origen protegidas para vinos. El Instituto de Turismo de la Región forma parte del club de producto Rutas del Vino de España, y la Ruta del Vino de Jumilla tiene representación en su junta directiva.